La Bendicion de Hoy

 

 

martes 12 de octubre de 2010

El Verdadero Evangelio

Leyendo Gálatas Capítulo 1:4-10 vemos que el apóstol Pablo está muy preocupado. Se puede decir que estaba alarmado debido a que las Iglesias de galacia que él y su equipo misionero habían fundado estaban retrocediendo y apartándose de la verdad. El retroceso de los gálatas tuvo lugar cuando un grupo de cristianos judaizantes, empezó a socabar su ministerio.


Estos judaizantes acusaban a Pablo de no ser un verdadero apóstol, ya que él no pertenecía al grupo original; enseñaban que los creyentes en Cristo debían guardar la ley y, también debían guardar ciertos días que para los judíos eran sagrados.

Para Pablo esto era inamisible, ya que no iba de acuerdo a las enseñanzas del verdadero evangelio.

El Nuevo Testamento en todos sus escritos sostiene que hay un solo evangelio. El evangelio de la gracia. El evangelio de la salvación por medio de la fe en Cristo. Este era el corazón de la predicación de Pablo entre los gálatas, pero estos falsos maestros, con su aparente religiosidad, estaban engañando a los nuevos cristianos.


Hay mucho pelibro cuando falsos maestros pervierten el evangelio. El verdadero evangelio llama la atención hacia la cruz de Cristo: “el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo” (v4). Lo que se aparta de ahí sea anatema, es decir, maldito, dispuesto para la destrucción.

Los versículos 1, 8 y 9 son dignos de atención: Pablo dice que Si él mismo o un ángel predica otro evangelio diferente, sea anatema, maldito o digno de castigo. No que haya un evangelio diferente. Las Buenas Nuevas que desde el principio hemos escuchado son que Jesús es el único camino de salvación. "Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12).
Los predicadores que tú estás escuchando ¿Te guían a los pies de Cristo através de la cruz o te están apartando de la verdad llamando tu atensión hacia cosas fascinantes que están fuera de la Biblia? Sin olvidar que Dios premia la fidelidad, a ti te digo: Jesús no murió para sacarte de la pobreza y llenar tus dedos de diamantes. Jesús no murió para sacarte de la depresión sin antes tratar con tu vida de pecado. Tampoco Jesús nos envió a leerle la buena suerte evangélica a los crédulos que andan buscando oir la buena ventura en las Iglesias
¡Cuidado con las modalidades del presente siglo malo que penetran en las Iglesias de hoy y que te pueden apartar del verdadero evangelio! Pon tu confianza, no en las riquezas pasajeras de esta vida, sino ponla en el Jesús crucificado y resucitado, el cual te puede salvar y darte la vida eterna. Dios te bendiga.